Pasado un fín de semana de sensaciones encontradas, experiencias para el recuerdo y cómo no, para el olvido. Quisiera comentar el extraño comportamiento de las personas que no admiten negativas como respuesta, son increíblemente absurdas, abyectas e intolerables.
Por ese motivo, durante estos días he topado con la incredulidad de ser consciente al ver como una sola persona era capaz de enervarme, a pesar de mi implacable paciencia, que fue colmada en demasía por la situación, los modos de actuar y hablar de una persona que, aún no teniéndola delante cara a cara, si hubiese podido, le hubiera dado un señor mordisco en su molesta cara. Porque aquello no era un rostro, era un ente insolente y abrupta que no me simpatizó en lo más mínimo.
Pues bien, esta citada persona, no podía recibir la palabra "no" de respuesta a según qué comentarios o preguntas. Pesadez, persistencia, reticencia, y podría seguir enumerando adjetivos que le harían tanta justicia como resumiéndolos en la expresión "escoria social", nunca mejor dicho.
No entiendo esas personalidades, son retorcidas, oscuras, ensombrecen la luz de mi alma, atormentando mis pensamientos, llenando de dudas mi corazón y enmudeciendo mi espíritu, como si de una tortura se tratase. Ojalá no haya mucha gente así...
lunes, 8 de marzo de 2010
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