Ante todo, pedir disculpas por estos dos largos meses de ausencia. Causas ajenas tanto a mi voluntad como a la de mi huésped, nos han tenido separados de este pequeño rincón.
Hoy estoy pensativo, amodorrado, dubitativo, quizás entristecido y muy sentimental. Tal vez haya sido transmitido por el estado anímico de mi humana compañera o por el simple hecho de ser verano, aunque podría asegurar que es una mezcolanza de ambas situaciones. Lo cierto es que en este tiempo de ausencia, y más en estos últimos diez días, he descubierto que los humanos no son tan crueles y superficiales como pueden aparentar, aunque haberlos... háilos.
Me explicaré de una forma abstracta respecto a algo que ha sucedido en este lapso y que ha despertado mi psique a realizar cavilaciones extrañas.
Las agrupaciones de gente son muy particulares, no exentas de roces varios entre miembros afínes y no tanto. No obstante suelen estar rebosantes de buenos momentos, como también de malos, claro está.
Me movió la curiosidad una en concreto, a la que he pertenecido hasta el día de hoy. Muy a nuestro pesar, y hablo en nombre de la humana y mío propio, hemos desistido de continuar en esa agrupación. Se han derramado lágrimas de ira, coraje, impotencia y de un sentimiento muy poco conocido, pero existente en este mundo, el cariño.
Unas amistades encontradas, retomadas, confusas, conflictivas en según qué momentos... son las que llevan a pensar que los humanos se mueven por intereses propios o banales. Quizá no sea tan literal como aparenta, o tal vez sí. Ésa duda me queda por resolver.
Pues bien, dichas amistades, en esos últimos días demostraron ser leales, fieles y sobretodo atentas en aspectos poco convencionales. No voy a nombrar la palabra "Orgullo" en vano, pues no ha motivado esa "salida" en supuesta teoría. Pero sí ha motivado el sentimiento de "Culpabilidad" al no dejar hacer... Mas a pesar de ello, sigue habiendo ahí algo que no comprendo.
Por mucho que digan de "Amistad Incondicional", siempre debe haber momentos en que flaquee o se encuentre en vicisitudes conflictivas. Conflictos que no suelen llegar a buen término o al contrario, sí llegan poniendo de ambas partes.
En mi mundo no flaquea, o existe o no. No hay punto medio. En la Tierra, hay muchos puntos o colores. No sólo existe el blanco o el negro, también hay cabida para el gris y otros colores. Esos colores no los ve mucha gente, deberían verlo... Sólo como consejo.
Añadir también que las dudas también son problemas y consuelos en ciertos momentos. Cuando una persona tiene una duda, permitirle un tiempo para tomar esa decisión es preferible, para no determinar una solución errónea.
El gran enigma de la amistad sigue ahí, y espero en algún futuro, desvelarlo para poder enseñar a los humanos que esa amistad, hay que cultivarla de una forma cuidadosa, alimentarla con mimo para no atragantarla.
En resumen, dar y recibir cariño aunque haya momentos en los que uno se enerve hasta la saciedad y tenga ansia de destrozar algo tan preciado y valioso...
lunes, 12 de julio de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
El honor es mío. Segunda Parte
Hoy vuelve a ser la humana quien toma el relevo de este lugar. Dejando descansar al unicornio, que se encuentra absorto en sus pensamientos, sensaciones y sentimientos que le llegan a través de la mente de la mujer que le aguarda.
Escasos días han transcurrido desde que comuniqué el encuentro con una autora aragonesa. En esta ocasión ese "encuentro" acaeció ayer en la tarde-noche de un sábado normal y corriente que se transformó en una velada inolvidable, incluyendo meteduras de pata como anécdota divertida.
Un ciclo de poesía, una amiga que me invitó, un lugar acogedor y mucha gente desconocida consiguieron que esa tarde-noche, me impulsara a seguir a la caza de mis sueños, por muy imposibles que pudiesen parecer, la gran mayoría son posibles y una grata satisfacción por sentirlos cumplidos.
No voy a extenderme en demasía, pues sonaría reiterativo.
Así que desde aquí agradecer a Montse Grao, amiga, eres un sol; a La Casa De Zitas por organizar el evento, reseñar que estaré presente en todos y cada uno a los que pueda acudir, a La Caja Nocturna por su coordinación y por último, encantada de conocer a esas personas maravillosas entre organizadores, invitados...
Y sobretodo, mi más sincera admiración a estas cuatro personas invitadas:
Los poetas:
Óscar Pirot, Mario Hinojosa y Carmen Ruiz
La cantante:
Míriam Bronski
Un saludo.
Escasos días han transcurrido desde que comuniqué el encuentro con una autora aragonesa. En esta ocasión ese "encuentro" acaeció ayer en la tarde-noche de un sábado normal y corriente que se transformó en una velada inolvidable, incluyendo meteduras de pata como anécdota divertida.
Un ciclo de poesía, una amiga que me invitó, un lugar acogedor y mucha gente desconocida consiguieron que esa tarde-noche, me impulsara a seguir a la caza de mis sueños, por muy imposibles que pudiesen parecer, la gran mayoría son posibles y una grata satisfacción por sentirlos cumplidos.
No voy a extenderme en demasía, pues sonaría reiterativo.
Así que desde aquí agradecer a Montse Grao, amiga, eres un sol; a La Casa De Zitas por organizar el evento, reseñar que estaré presente en todos y cada uno a los que pueda acudir, a La Caja Nocturna por su coordinación y por último, encantada de conocer a esas personas maravillosas entre organizadores, invitados...
Y sobretodo, mi más sincera admiración a estas cuatro personas invitadas:
Los poetas:
Óscar Pirot, Mario Hinojosa y Carmen Ruiz
La cantante:
Míriam Bronski
Un saludo.
jueves, 29 de abril de 2010
El honor es mío.

Hoy el unicornio no escribe, puesto que la humana toma el poder de este rincón para compartir un hecho que me sucedió ayer y dejó en mi mente palabras sensatas, de apoyo y de confianza para mí misma en algo muy importante para mí: la literatura.
Ayer, tuve el honor y el placer de conocer a una escritora y periodista aragonesa, Ángela Labordeta. El primer autor, o mejor dicho, la primera autora que conozco en mi vida, acudí con grandes esperanzas, mucha ilusión y eternos nervios. Fuí a ese encuentro junto con más gente, no obstante, personalmente era una pequeña aventura, una hazaña capaz de darme la fuerza que deseaba. Sin saber nada de esta gran mujer, la locura transitoria, o quizás ignorancia hacia su persona, era un imán que me atrajo hasta un límite insospechado.
A mi humilde opinión, la sentí cercana, de carácter agradable y de transmitir un "algo" tan especial, que me sentí orgullosa de haber podido acudir a aquella cita. Tanto, que no perdí la oportunidad de hacerle la mayor y mejor pregunta a la que más ansiaba hallar respuesta. Mis nervios salieron a flor de piel, un problema momentáneo con un micrófono, la volatilización de esos nervios justo al terminar de formular la duda y al final, la anhelada solución a aquella incógnita. Que continuara con aquello que me gusta, escribir y por supuesto, leer, entre otras palabras que me llegaron tan profundamente...
Me hubiese gustado tanto inmortalizar aquel momento... Por lástima, esa hora y media en tal compañía permanecerá en mi recuerdo para siempre.
Muchísimas gracias, doña Ángela Labordeta por darme ese ánimo. Ni qué decir tiene, que fue un honor tremendo poder estar a escasos metros de usted. Desde aquí mi más profunda admiración como persona, como profesional del periodismo y cómo no, de la literatura.
Un saludo.
jueves, 8 de abril de 2010
Homenaje a Miguel Hernández
Puesto que este año es el centenario del nacimiento del poeta Miguel Hernández, aprovecho para dejar constancia de mi pequeño homenaje a él con uno de sus poemas.
"Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío"
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda...
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.
"Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío"
Yo no quiero más luz que tu cuerpo ante el mío:
claridad absoluta, transparencia redonda.
Limpidez cuya extraña, como el fondo del río,
con el tiempo se afirma, con la sangre se ahonda...
¿Qué lucientes materias duraderas te han hecho,
corazón de alborada, carnación matutina?
Yo no quiero más día que el que exhala tu pecho.
Tu sangre es la mañana que jamás se termina.
No hay más luz que tu cuerpo, no hay más sol: todo ocaso.
Yo no veo las cosas a otra luz que tu frente.
La otra luz es fantasma, nada más, de tu paso.
Tu insondable mirada nunca gira al poniente.
Claridad sin posible declinar. Suma esencia
del fulgor que ni cede ni abandona la cumbre.
Juventud. Limpidez. Claridad. Transparencia
acercando los astros más lejanos de lumbre.
Claro cuerpo moreno de calor fecundante.
Hierba negra el origen; hierba negra las sienes.
Trago negro los ojos, la mirada distante.
Día azul. Noche clara. Sombra clara que vienes.
Yo no quiero más luz que tu sombra dorada
donde brotan anillos de una hierba sombría.
En mi sangre, fielmente por tu cuerpo abrasada,
para siempre es de noche: para siempre es de día.
miércoles, 31 de marzo de 2010
En busca de las alas perdidas
En estos días de mutismo, he estado investigando y ahondando en el interior de mi compañera de rutinas, y me ha sorprendido lo hallado. De hecho, a pesar de la luz que puedo otorgarle con todo mi cariño, posee una oscuridad singular. Por mucho que intente liberarla de aquello que pesa sobre ella, no pasarán de meros intentos infructuosos...
Será un ángel caído en realidad?
http://www.youtube.com/watch?v=x95W5v8XYhw
Será un ángel caído en realidad?
http://www.youtube.com/watch?v=x95W5v8XYhw
jueves, 18 de marzo de 2010
Cefaleas compartidas

Jamás habría imaginado que un dolor de cabeza fuese tan molesto y contagioso.
Mentira podrá parecer, pero no es tan ficticio como puede aparentar.
Desde hace unos días mi querida amiga humana esta llevando un trasiego mental bastante intenso, suerte que me tiene de apoyo en este caso, pues por mi esencia no me está permitido realizar grandes acciones, pero como nuestra mente está unida, compartimos ese trasiego de la mejor manera posible.
Por tanto, cuando la musculatura de mi amiga, comienza a resentirse y su cabeza determina que es momento de descansar por fatiga mental, acudo yo y asumo parte de esa molestia para que continue con sus tareas hasta que ambos estamos tan fatigados que debemos parar por obligación para tomarnos un merecido y soberano descanso.
De ahí mi comentario al principio del texto... Siempre está la recurrida "Aspirina" como dicen los humanos, tan recurrida en estos casos...
viernes, 12 de marzo de 2010
Homenaje a Miguel Delibes
No hay
palabras para poder comunicar la gran tristeza que me embarga. Un grande de las letras, ha fallecido hoy con enorme pesar para mi alma. Hombre sencillo, enorme corazón y habilidad para transmitir mediante la literatura las más extraordinarias sensaciones.
Osar a decir algo que enturbie su esencia con palabería necia seria un auténtico sacrilegio.
Tan sólo puedo decir, que jamás se le olvidará...
Me retiro hoy con una cita suya, que aunque no sea muy elocuente para este momento, la he encontrado conveniente.
"Permitamos que el tiempo venga a buscarnos en vez de luchar contra él".
Descanse en paz, Señor Delibes.
palabras para poder comunicar la gran tristeza que me embarga. Un grande de las letras, ha fallecido hoy con enorme pesar para mi alma. Hombre sencillo, enorme corazón y habilidad para transmitir mediante la literatura las más extraordinarias sensaciones.Osar a decir algo que enturbie su esencia con palabería necia seria un auténtico sacrilegio.
Tan sólo puedo decir, que jamás se le olvidará...
Me retiro hoy con una cita suya, que aunque no sea muy elocuente para este momento, la he encontrado conveniente.
"Permitamos que el tiempo venga a buscarnos en vez de luchar contra él".
Descanse en paz, Señor Delibes.
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